La sierra larga no fue introducida en el País Vasco hasta el siglo XIX, hasta que un contramaestre italiano que trabajaba en el bosque de Irati dio a conocer a los vascos este útil en 1860. Esta técnica para cortar troncos también la utilizaban los vascos del sur, pero los desafíos no les atraían. Sin embargo, hoy en día, esto a cambiado radicalmente y sus mejores deportistas se han convertido en adversarios temibles para los vascos del norte.

         

 Esta disciplina requiere una excelente coordinación entre los dos miembros de cada equipo. La sierra tiene una dentadura impresionante y mide entre 1,90m y 2,10m de largo. Es un reto a la resistencia física y a la rapidez. Los adversarios deben cortar diez discos del tronco fijado sobre un caballete, donde uno de los dos hace contrepeso. Una vez más, el esfuerzo que exige a los deportistas es intenso y muchos de ellos terminan el juego extenuados. Generalmente se utilizan troncos de haya, madera noble por excelencia por no tener nudos.